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    La Trampa de las Primas: Por qué las monedas pequeñas arruinan tu ahorro
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    La Trampa de las Primas: Por qué las monedas pequeñas arruinan tu ahorro

    Autor: Equipo editorial de OroyPlata

    Contenido educativo revisado conforme a nuestra política editorial.

    Incluso cuando tomas todas las precauciones posibles y logras escapar del mortal dinero fiduciario, aún puedes perder gran parte de la rentabilidad de tus metales si ignoras el crucial concepto de la "prima" (o premium en inglés). El precio internacional del oro que ves parpadeando en la bolsa o en las noticias (spot price) es estrictamente mayorista e inaccesible para el comprador de a pie.

    A la hora de comprar un lingote o moneda física y real, debes abonar un inevitable sobrecoste comercial que engloba acuñación, distribución, logística internacional, seguros y el beneficio de la tienda. Aquí es donde muchísimos ahorradores cometen su gran equivocación: pensar que los tamaños más pequeños son la opción más asequible e inteligente.

    Al adquirir una espléndida moneda bullion de 1 onza troy estándar (31,1 gramos) pagarás un premium históricamente ajustado, en torno al 3% o 4%. En cambio, si decides fragmentar tu presupuesto y comprar monedas en miniatura, como las de 1/10 de onza, la prima comisionista puede volar hasta el asfixiante 13% o 15%.

    Esto sucede lógicamente porque los costes fijos del fabricante (diseño, cuño, fundición, distribución del envoltorio) son prácticamente idénticos para una pieza grande que para una diminuta. Descapitalizarse adquiriendo oro muy fraccionado te asegura comenzar tu inversión con pérdidas drásticas. Por consiguiente, los asesores serios insisten: optimiza tu presupuesto concentrando tu capital en monedas famosas de 1 onza o barras fundidas de 50 gramos.